Existe la creencia de que las empresas y personas que logran sus objetivos juntos están conectadas por un hilo naranja atado a su dedo meñique.

Este hilo permanece atado

a pesar de que hayan malos tiempos

que el camino no sea claro

que a veces sea difícil

que otros estén por encima

que el crecimiento sea menor de lo esperado

que el agua te sobrepase el cuello

El hilo naranja sigue conectado con su otra parte, aquella que los llevará a lograr sus objetivos.

Las empresas siempre han buscado la otra parte del hilo que los llevará a conectar con sus clientes cuando están juntos

Los tiempos mejoran

Se ve todo con más claridad

Las relaciones son más sólidas

Se destaca lo bueno

Crecen porque el cielo es el límite y logran sus objetivos